Un buen control en el proceso productivo evita la propagación de la salmonella |
Como ya es sabido, la salmonella proviene de unos alimentos específicos como son los huevos crudos o poco cocinados, aves mal cocidas y otros alimentos cocinados que se mantienen durante el verano y un tiempo determinado más o menos largo en temperatura ambiente. Unas premisas claras que ayudan a controlar esta infección es la mejora de las condiciones sanitarias en las explotaciones avícolas y un control exhaustivo en la fase de producción. Las salsas frescas de Conserves Ferrer se producen en una sala especializada con una temperatura máxima de 4-7 ºC, además se realiza un control analítico cualitativo posterior del producto, antes de su llegada en el punto de venta. Otro punto clave para evitar la salmonella es la caducidad del producto, siendo reducida sustancialmente. La salsa de all i oli fresca Ferrer que contiene huevo tiene una caducidad aproximada de medio año, mientras que la misma sin huevo está alrededor de un año y medio. Fuente : Departamento de Comunicación de Conserves Ferrer |


